La película “La bola negra” está beneficiándose de una gran promoción, lo que ha conseguido que mucha gente acuda a verla. Mi esposa y yo también hemos picado.
Nos ha encantado la banda sonora y la fotografía, pero nos ha decepcionado el tema y tanto flashback.
También la encuentro muy larga, le sobra al menos media hora de imágenes que nada aportan, en mi opinión.
Últimamente en el cine y en los medios televisivos se promociona mucho la homosexualidad como si fuese necesaria, imprescindible para vivir, y en la película intentan convencernos de que muchas personas desean disfrutarla pero la esconden por miedo al qué dirán. Con este verso Lorquiano, repetido en la película, lo afirman: “Hay mucho amor enterrado en el mar”.
Pero no creo que sea así, somos millones de personas que, aunque respetamos esa decisión, pues cada cual hace con su cuerpo lo que quiere, siempre hay que respetar a quienes no la compartimos.
Actualmente parece ser obligatorio que en cada tertulia, película o programa televisivo incluyan un porcentaje de colaboradores homosexuales, dando por hecho la normalidad de esa orientación.
Pero no es normal: en la naturaleza vemos solo dos géneros: macho y hembra. “Macho y hembra los creó Dios”.
Pero el mejor juez de la excelencia o fracaso de esta película será la entrega de los Oscars.
"La bola negra" ha obtenido varios premios y parece ser que ha sido mencionada para ganar alguna estatuilla; espero no equivocarme por el bien del Cine español; pero estoy seguro de que no conseguirá ninguna.

No hay comentarios:
Publicar un comentario